Adolfo
Pase una noche pal perro, esas mujeres no paraban de reírse como locas y mi cuarto esta justo al lado del de Valentina. Sus gritos me distraían, escuchar su voz era casi casi como un canto angelical.
«Huy ya canonízala»
«No fastidies »
«Es solo una humilde opinión, pero si no te gusta ya no diré nada»
«Nadie te la pidió, es mejor que guardes silencio entonces»
Me quede perdido que no supe a qué horas me quede dormido, en la mañana que desperté creo que tenía los ojos como mapaches, un pedazo negro y otro ya no se ni de qué color. Si mi familia me viera de...