Valentina
A como pude logre sentarme en el piso, con mucho dolor en todo cuerpo « y miedo, no se te olvide contar que estabas muriendo del miedo por esas viejas locas» rogando porque se fueran pronto para pedir ayuda a Silvia. Unas lágrimas amenazan con salir de mis ojos, no puedo darles el lujo de verme derrotada ante ellas; hago todo mi esfuerzo para retenerlas y que no salgan o lo tomaran como parte de su victoria.
—La nena quiere llorar, pues te voy ayudar a que eso suceda.
Antes de que terminara de hablar siento como me patea en las costillas una y otra vez como si de...