Valentina
— ¿Puedo saber para que me mandaste a llamar tío? No veo necesarias las amenazas que recibí por el megáfono donde toda la universidad se enteró que el rector me estaba esperando y me daba cinco minutos para llegar o me expulsarían. ¿Acaso sigues enojado por todo lo que paso ayer con tú querida hijita y estas buscado la manera de castigarme por ello?
—Será mejor que te guardes tus comentarios porque nadie te mando a llamar a ti mocoso, ya te puedes ir largando por donde viniste, y te aconsejo que le vayas bajando mil rayitas a tu mal humor porque no estoy para nada contento. Suficiente tuve...