Valentina
Un día después del enfrentamiento que tuve con Adolfo en la cafetería, las cosas empezaron a cambiar para mí. Las chicas me veían como una rata o alguien sin valor, lo sé porque me han dejado sus hermosas notas por todos lados.
Las sabandijas porque no puedo llamarlas de otra manera, dieron con mi hermoso bebé y lo pintaron de mil colores, además de poncharle las llantas y romperle los cristales como si fueran unos vándalos de las calles « Se nota su clase, si se comporta de esa manera»
Aracely estaba que las quería matar, después de ver por las cámaras de seguridad a las chicas que lo...