Nos despedimos de la familia del señor Rusel y nos pasamos a retirar, su hijo nos platica sobre los hechos ocurridos con mayor detalle, también nos cuenta cuando empezó a ocurrir los ataques de los hombres gato.
—Fue algo de forma repentina.
—Sí, hasta donde yo sé, no hubo ningún conflicto, no hubo discusiones ni tampoco malos entendidos, si hubo algo que detono el problema, lo desconozco por completo.
—No te preocupes ni te calientes la cabeza ahora, escuchar la versión de ellos probablemente encontraremos una respuesta.
—¿Probablemente? — Pregunto con incredulidad y nerviosismo.
—Los gatos son demasiado orgullosos y arrogantes, no tanto como un kitsune, pero están por el...