La Agonía
—No. Vete y déjame aquí para convertirme en parte de las margaritas. He decidido que esta no es la vida para mí. —Es humor de mi parte; la atmósfera entre nosotros hoy es mucho menos tensa que la de anoche. Él parece más alegre, más como su yo habitual hoy, trabajando y entrenando en la submanada. Puedo notar que ha vuelto a su forma normal. Carmen incluso logró irritarlo menos mientras todos estábamos tan concentrados en lo que teníamos que hacer.
Esta mañana, al amanecer, comenzó con un grupo de estiramientos tipo yoga de veinte minutos, un calentamiento, seguido de una carrera de dos millas que fue un...