Corriendo
Aparto la bruma verde, reprendiendo a mí misma por ello, y subo las escaleras, a lo largo del pasillo y hacia el final donde está mi habitación. No pierdo tiempo en entrar y respiro un suspiro de alivio al cerrar con llave desde adentro y desplomarme por un momento, tratando de recuperar la compostura. Me giro para caminar hacia mi cama y, de repente, patea algo ligero que cruza el suelo. Miro hacia abajo mientras se desliza hasta el centro de mi alfombra y se detiene. Me agacho para recogerlo.
Es un sobre y reconozco la elegante y suave cursiva de Meadow en la parte frontal. Lo giro apresuradamente,...