—¿Tú quieres comprarlo? —preguntó Karina, viendo cómo Gaspar protegía a su hija.
Sin poder hacer más, Karina soltó un resoplido y le lanzó una mirada fulminante a Estella. —Lo dejaré pasar esta vez, pero solo esta vez. Estella, no tendrás dinero para el próximo mes.
Estella hizo un puchero, y Nicolás, que estaba a su lado, tiró de su manga y le guiñó un ojo, insinuándole que él tenía dinero. Entonces, Estella sonrió nuevamente.
Cuando Karina iba a advertirle a Gaspar que no malcriara tanto a los niños, su teléfono sonó de repente. Lo sacó rápidamente y deslizó la pantalla para contestar. Desde el otro lado de la línea se...