Hace cinco años, el novio de Karina tocó fondo en su carrera, sin ninguna otra opción, ella luchó por encontrar pruebas que despejaran su nombre.
Sin la ayuda de nadie, Karina recurrió a su mejor amiga, Anita, en busca de apoyo.
Anita encontró una forma para que ganara dinero. Consistía en vender sus óvulos. Habían acordado usar métodos artificiales para extraerlos, pero el comprador cambió de opinión.
Los compradores la encerraron en una habitación oscura. Entonces, apareció un hombre en la penumbra y la torturó durante un día y una noche.
Después, Karina recibió el dinero y logró limpiar el nombre de Saulo, lo que lo catapultó a nuevas alturas en su carrera.
Cuando Saulo alcanzó la cima del mundo del entretenimiento, decidió abandonarla y engañarla con Anita.
Lo peor de todo fue que, cinco días después de que Saulo la dejara, Karina se enteró, por medio de una noticia en la televisión, que Saulo y Anita estaban comprometidos. ¡Fue un golpe devastador para ella!
Por la traición, Karina se presentó en su fiesta de compromiso. Se acercó a un completo desconocido y lo besó.
Gaspar Carda, el CEO de la Corporación Carda, no tenía ningún interés en mujeres de ningún tipo.
Una noche, en una fiesta con su familia, se sorprendió cuando una chica se acercó a él y lo besó en los labios.
Tras ese beso decisivo, juró reclamarla como suya.