Los cuatro guapos jóvenes anunciaron los números de la suerte que habían elegido. Un alboroto de envidia y celos se desató en el lugar.Cuando fue el turno de Joaquín, Karina se concentró y miró hacia el escenario.Ahora, Joaquín tenía una base de fanáticos considerable. Mientras elegía su número de la suerte, un gran grupo de chicas jóvenes lo rodeaba con miradas obsesivas.—El número que elegí es el 28.—La clara voz del joven resonó en el salón.Al revisar el número en sus manos, sus fanáticos soltaron un suspiro.De repente, la voz de una niña resonó entre la multitud.—¡Yo soy el 28! ¡Joaquín! ¡Soy yo!—Su dulce voz infantil atrajo la atención de...