Cuando Borja terminó de hablar, Gaspar le lanzó una mirada fría que hizo que Borja se callara de inmediato. Silenciosamente se abrochó el cinturón de seguridad y arrancó el coche. No era difícil entender las razones de Gaspar para actuar de esa manera. Karina había hecho una apuesta con su jefe, Gaspar, de que si no lograba alcanzar su objetivo en tres meses, tendría que dejar la empresa. Todos los demás entrevistadores presentes en su entrevista podían dar fe de ello.
Después de asumir su puesto, los objetivos de ventas de la empresa comenzaron a aumentar poco a poco, pero seguían estando lejos de lo que ella había prometido. Ya...