Punto de vista de Emma
Era como si una mano me estrujara el corazón.
Por más que intentaba calmarme, no lo conseguía. Sentía una opresión en el pecho y mi corazón latía erráticamente. Con cada minuto que pasaba, me costaba más trabajo respirar. En un punto imaginé que la presión sobre mi corazón aumentaría tanto que me asfixiaría.
Era como si tuviera algo muy pesado sobre el pecho. Aunque mi instinto de supervivencia me pedía que me moviera para deshacerme de la sensación, veía que no había nada sobre mí.
Todo estaba en mi cabeza. Las sensaciones eran resultado del dolor emocional que sufría.
Un toquido en la puerta hizo...