Punto de vista de Emma
Mi deseo no se hizo realidad. Esa noche me la pasé dando vueltas en mi cama sin poder dormir. Sentía el dolor quemándome por dentro y está vez no podía hacer nada para detenerlo.
Al amanecer, me levanté. Me miré en el espejo y suspiré. Me veía más pálida que de costumbre y mis ojos estaban rojos e hinchados de tanto llorar.
Resignada, me puse mis tenis. Tenía que darme prisa o llegaría tarde al entrenamiento. Me tocaba entrenar con Jake. Pronto me di cuenta de que no sería capaz de soportar una sesión con él, tendría que inventar alguna excusa.
Bajé a la cocina...