Desde el punto de vista de Emma.
Estaba sentada en mi habitación esperando a que Amy viniera y me ayudara a alistarme para la cena de esta noche.
Me encontraba mucho mejor de las costillas. Aún tenía que tener cuidado al moverme, pero ya no me dolían tanto como el primer día.
Por suerte, no he vuelto a cruzarme con Sienna desde el día en que volvió a romperme las costillas. Llevaba tiempo sin venir a casa y la verdad es que nunca había tenido tanta paz. Sin embargo, sabía que esto no duraría mucho.
Al oír que tocaban la puerta, volví a la realidad. Cuando miré el reloj, apenas...