Tres meses después, desde el punto de vista de Logan
Me recargué en el marco de la puerta y miré a mi esposa.
Sonreí. Era completamente perfecta. No había algo en ella que no me gustara. Era como si la hubieran creado para mí y yo la amaría hasta el final de mis días.
Mientras yo pensaba eso, Emma buscaba en el clóset una camisa.
Mis ojos se posaron en su pancita y mi corazón se aceleró.
En solo tres meses y medio, me convertiría en papá. Finalmente iba a formar una familia con el amor de mi vida.
Cuando supimos que estaba embarazada, no cabía en mí de la...