Punto de vista de Alarico - Un año después.
Athan recogió un papel de mi escritorio y suspiró.
—¿Cuántos tenemos ahora? —preguntó.
Levanté la vista del archivo que estaba leyendo y miré otro que había en mi escritorio.
—Veintitrés manadas, dieciséis clanes y... nueve covens —respondí mientras dejaba el archivo sobre la mesa.
Solté un suspiro y dejé caer la cabeza contra el respaldo de la silla.
—Los lobos son fáciles de alcanzar. Escuchan porque Lila es loba y León es alfa —murmuré—. Los vampiros y las brujas, no tanto.
—Todos han estado tan intimidados por Lilith y nuestros padres que no quieren hablar con nosotros —gruñó Athan—. Si escucharan...