Hemos pasado la última semana buscando a un vidente, pero no hemos tenido suerte. No encontraremos uno a menos que quiera ser encontrado —dijo Amaris.
No entiendo por qué un vidente iría a un renegado y le contaría sobre una profecía, pero no a quienes están directamente involucrados. Me da dolor de cabeza intentar resolverlo.
Debo admitir que, cuando León me habló de la profecía, me alteré. Siempre he querido tener cachorros, solo me sorprendió un poco que estuviera predicho, y que voy a tener un niño.
Suspiré mientras miraba en el espejo mi vestido negro hasta la rodilla. Hoy es el funeral de Domingo y Caleb. Los van a...