6 meses después...
—¿Lila, estás lista? —grité desde fuera de su puerta. Hoy es el cuarto cumpleaños de Lila.
Me han dicho que no entre mientras se viste. Mi mamá la llevó de compras para un atuendo de fiesta, pero no se me permite verlo hasta que lo tenga puesto. Mis padres la tratan como su "nieto-lobo", la miman mucho cuando vamos a su casa.
Pensaba que León estaría triste y callado hoy... Tal vez incluso un poco distante, pero no lo está. Supongo que ya está acostumbrado, tiene que ser fuerte por Lila. No se está alejando de mí ni cerrándome, lo cual agradezco... No lo tomaría a mal...