No puedo dormir. Cada vez que cierro los ojos, parece que Tobías me atormenta. Solo puedo verlo a él, escuchar su voz, oler su aroma... Solo quiero que se salga de mi cabeza. Suspiré internamente y me incorporé en la cama.
No sé qué hora es... No hay reloj ni nada; ni siquiera tengo mi teléfono. Podría irme a tomar un vaso de leche caliente, que siempre me ayuda cuando no puedo dormir. Simplemente no me siento cómoda caminando por la casa de la manada.
Suspiré y decidí arriesgarme. Me levanté y fui hacia el armario para encontrar algo que ponerme en los pies. Busqué en mi maleta mis pantuflas,...