—Por favor señor Calloway, no se rinda. — decía Aurora mientras realizaba maniobras de primeros auxilios al importante hombre que yacía inconsciente en el suelo.
Martin Calloway y Massimo Bensiali, habían llamado ya a los servicios de emergencia, mientras ambos miraban como la pelirroja intentaba reanimar a Albern. El heredero Calloway avanzó para intentar detener a Aurora al ver que presionaba el pecho de su padre una y otra vez, sin embargo, Massimo lo detuvo.
—Confía en mi esposa, ella es una destacada estudiante de medicina, y está cerca de graduarse, sabe lo que hace. — aseguró Massimo dando una mirada seria a los ojos verdes de aquel joven.
Martin...