Huelo un poco de su aroma y me levanto de la cama en ese mismo instante. Quiero que esto termine para continuar con mi búsqueda de ese Alfa de los renegados, además de mis otras responsabilidades y deberes como Rey.
Esta compañera me está retrasando. Una vez que esto termine, entrenaré y mataré a esos patéticos renegados.
Pero, ¿dónde demonios está esta chica? ¿Está jugándome al escondite? Mejor me apresuro a encontrarla.
Recorremos las siete manadas de nuestra tierra y llegamos a la última, pero su aroma es tan débil que existe una mínima posibilidad de que no pertenezca a ninguna manada.
¿Será una renegada, por eso no pertenece a...