Despierto con el olor de la comida cerca de mí. Abro los ojos y veo que hay dos chicos sentados con hamburguesas en las manos. Mi estómago comienza a gruñir por el olor.
—Kalvin, la chica está despierta —dice el matón A a Kalvin.
—Dale comida y agua, Lino. No quiero ver a esa chica morir por falta de comida, no la hemos alimentado —responde Kalvin.
Lino se levanta y me ofrece una botella de agua y una de sus hamburguesas. Mi estómago gruñe otra vez con el olor. La tomo y me la como de un solo golpe, con solo tres bocados.
—¿Dónde está Luis? —pregunto.
—Luis está afuera,...