Zahir, no esperó más y la besó, tomándola con fuerza de la nuca acercando su boca a la de él, arremetiendo furiosamente con sus labios. Ella se negó a responderle y se mantuvo inmóvil, entonces él se alejó un poco y la miró con sus ojos grises fijos en ella.
-¿Qué?, ¿No son suficientemente bueno mis besos para usted?- le dijo burlonamente.
-No lo sé- ella hizo un mohín de estar pensando, aun envuelta por sus labios- he probado mejores- Zahir, lo miró contrayendo la mandíbula.
-No lo creo- sonrió de lado- los míos son de los mejores.
-No se equivoque, Alteza- le dijo riendo con ironía- si hay alguien...