Ella entró a aquel lugar, que estaba completamente oscuro, se tensó al sentir que él entraba tras ella y estaba a escasos centímetros, toda la piel se le erizó.
De pronto todo se iluminó y Vetty, no pudo contener el gemido que escapó de sus labios.
Todo era rustico y muy varonil, de intenso color marrón y blanco. Sofí, sillas, cama, además de una pequeña cocina con muchos artefactos. ¿era posible tener algo así en el desierto?, se preguntó, aquello era un pequeño estudio y era maravilloso.
-Es muy lindo- dijo- varonil, pero lindo.
-Me alegra que te guste. Pasa y ponte cómoda te traeré una bebida.
-¿Cómo. . ....