Previo a la estafa…
- Yo… - no pudo decir nada más y al ver que no reaccionaba, marco lo zamarreó de los brazos intentando que tomara noción de lo que le decía. – no puedo. – dijo de repente y Marco no supo qué decir. – No puedo. No puedo. – dijo para irse a la casa nuevamente y cerrarle la puerta.
- ¡Alex! ¡no puedes dejar morir a tu sobrina! ¡por favor! – dijo llorando y golpeando la puerta, pero simplemente él no salió.
- Por favor. – susurró entre lágrimas, deslizándose por la puerta. – te necesita. – y de pronto, la puerta se abre.
- ¿cómo...