Lara no come, no se levanta de su cama y cuando lo hace es solo para encerrarse en el cuarto que con tanto amor habían armado para su pequeño Agustín. Pasa todo el tiempo llorando y de vez en cuando mira la foto 4D del pequeño cuando aun tenía vida en su vientre.
Enterarse para ella de la muerte del niño fue muy traumático y desde entonces, su vida se ha vuelto un infierno. En los tres meses que habían pasado, habría tenido dos intentos de suicidio y por eso el psiquiatra tratante le había recetado antidepresivos que prácticamente la tenían dopada todo el día.
Thomas se sentía devastado, pero...