- ¿Y bien? – dice Jessica sentándose frente al escritorio de Marco. - ¿Para qué necesitas hablar conmigo? – continuó mientras cruzaba sus piernas y abría su botella de agua mineral.
- Quiero pedirle matrimonio a Alina está noche y quería saber si tú me podrías ayudar a que todo sea perfecto. Se que tienes que hacer esos papeles del próximo desfile con André, pero esto es muy importante. – suplicó.
Él solo escuchar aquello hizo que Jessica casi se ahogara con el agua ¿En qué momento, Marco, uno de los hombres más poderosos del mundo, dedicada su vida a la empresa se había vuelto un imbécil títere de la...