Matteo había podido averiguar qué Lara estaba viva el día que se acercó a la casa que compartían cuando según él eran felices y la ve sacando maletas de la misma y cuando se iba acercar a ella, creyéndose contento al verla respirando y con vida, desde dentro de la casa sale un hombre el cual al agudizar su mirada nota perfectamente de quién se trata, pero lo que más lo encendió de rabia y de odio es verlo con su hijo en brazos.
Sus manos comenzaron a temblar y sintió deseos de matarlo. A él no le temblaba el pulso para hacerlo, pero lo que los tenía era la...