Alina y Lara no caían en la cuenta de la realidad. Escucharla a Michelle nombrar a su hermano fue más que confuso porque no era raro que la niña lo sueñe hasta despierta, pero su mirada estaba fija a la puerta de entrada al jardín y ellas necesitaron darse la vuelta para descubrir que, en verdad no se trataba otro que él, Alexander.
- Alex. – musitaron ambas y Alina tuvo que sostener su vientre para no caer desplomada al suelo.
- Hermano. – repitió Lara con sus ojos empañados en lágrimas y sin esperarlo se lanzó a sus brazos.
Todos los concurrentes miraban conmovidos la situación, con la menor...