Veo la sangre en el costado de Sonya y lágrimas caen por su hermoso rostro — Él-él no la tocó, yo la protegí - intento abrazarla, quiero ayudarla y grito pidiéndola pero no la alcanzo se va. Se pierde entre mis ojos nublados y mis intentos desesperados de hallarla — ¡Papi, papi despierta! – asustado y sobresaltado me levanto con un grito y Jenisse Stella se asusta y se hace un pequeño ovillo al alejarse de mi llorando.
—¡Mi amor, no princesa! ¡Ven conmigo cielo, lo siento! – la tomé en mis brazos mientras sollozaba con miedo.
—¡Tú me gri-gritate! Y yo-yo teno mielo – me dijo hipando con sus...