Mi padre me observa inexpresivo esperando una respuesta. Seré breve conciso y directo.
—No Papá, no voy a golpear a Dom y sí, estoy molesto, pero no porque me dice las cosas sino; porque ella me botó como un trapo sucio y ahora regresa fresca diciéndome que debo perdonarla: eso no es fácil. Lo que no tengo claro es: ¿Qué pretenden ustedes que haga? ¿Besarla? ¿Abrazarla? ¿Tratarla como si nada hubiese pasado? – padre me mira comprensivo, sé que entiende perfectamente mi punto y yo a ellos pero tengo este sentimiento de rechazo hacia ella y creo que es muy pronto para intentar siquiera acercarme.
—¡Sabes que siempre te apoyaré...