¿Qué por qué lo sé?
¡Ethan!
Hubo un tiempo en nuestra adolescencia donde él se drogaba todo el tiempo y yo siempre salvaba su trasero de una paliza segura. Lo buscaba donde estuviera y no descansaba hasta llevarlo a casa. Siempre ido, con ojos perdidos y la boca hinchada. Las bolsas bajo los ojos y el enrojecimiento alrededor de ellos era la pista más relevante. Muchas lágrimas y mucho resentimiento en su vida y ahora veo a Sonya y es el mismo panorama, me entristece su condición pero tengo que ser inteligente para no recaer con ella, la amo aún y no creo resistirme a sus encantos si decide acercarse....