No tengo idea de quien sea esa mujer pero ¡está buenísima! Y tampoco es que yo sea muy cristiano pero lo menos que deseo en este momento es un desliz porque sé que tengo mala suerte y de seguro queda preñada.
—Creo que no soy bienvenida… ¡lástima, no me considero mala compañía! Además, no estoy tan mal como para rogarle a un tipo - ¡ok! Soy muy mal educado.
—¡No! No por favor no pienses mal yooo… ¡lo siento! Es queee estoy con las niñas y entonces… - ella volteó y me obsequió una hermosa vista de su trasero y comencé a salivar como perro.
—¡Oh Dios mío! Son preciosas...