Los resultados de los exámenes en el hospital llegaron rápidamente: tenía leucemia.
Al recibir los resultados, un escalofrío me recorrió de pies a cabeza.
Con la pérdida de mi hija y ahora enfrentando una enfermedad terminal, me sumí en la desesperación total.
Pronto, la policía me informó que habían encontrado una pista sobre el ADN del secuestrador. Se llamaba Rodolfo Tolentino y tenía antecedentes criminales…
Al ver la información sobre el secuestrador, me sentí como si me hubiera golpeado un rayo.
Rodolfo Tolentino era un compañero de la secundaria, y el amigo más cercano de Gabriela, aparte de Jóse.
Cuando Gabriela estaba embarazada, le pregunté a Jóse si el niño...