Jóse, al ver a la policía, intentó contenerse, pero las palabras de la oficial lo dejaron completamente atónito.
—¿Qué niña muerta? Mónica, ¿no te bastaba con engañarme tú sola, sino que también trajiste a una mujer para hacerse pasar por policía? ¡Si sigues así, llamaré a la policía para que los arresten a todos!
Aunque Jóse seguía defendiendo su postura, su voz temblorosa lo traicionó.
La oficial, probablemente sorprendida por la situación absurda, mostró su placa.
—Señor, ¿acaso no sabe que su hija fue violada y asesinada después de su secuestro debido a la demora en el rescate?
Jóse se quedó sin palabras, su rostro palideció al instante, y, en...