—Han arribado a la fiesta—anunció un hombre de seguridad a Anna Carolina, ella dio una bocanada a su cigarro y lo soltó haciendo la forma de “O” en el aire.
—Bien. Te daré señal cuando vayamos a entrar—dijo Anna al guardaespaldas que se encontraba a su lado, el hombre asintió.
Anna era inteligente, cuidó siempre de su propia hija todos estos años, pero reforzó su seguridad cuando se enteró del acuerdo de matrimonio con el hijo de Armando, lo primero que pensó fue que estaba armando un plan para arrebatarle las tierras que le pertenecían a su hija, unas tierras que Daniela le obligó a comprar, cuando se enteró que...