—Señor García…—Daniel escuchó por el micrófono de su oído que lo llamaban, presionó para contestar.
—¿Qué? —respondió cuándo miró por encima de la hierba.
—Vienen tres autos blindados del lado norte. —Daniel arrugó su ceño, Héctor se acercó a él.
—¿Crees que se estén…? —dos disparos se escucharon a lo lejos, todos se alertaron, se escuchó el grito de un hombre, como si estuviese sufriendo. —Espera, —dijo Héctor al ver la mirada de su ahijado, —ajústate al plan. No hay que actuar por impulso, Carolina debe de estar bien, cuidándose, ella sabe qué debe de ser en este caso. —
Daniel arrugó su ceño, Héctor asintió contestando su pregunta mental—Carolina...