En la manada Vanagandr reinaba el dolor y la incertidumbre, dolor porque su luna había sido secuestrada y la incertidumbre porque no había ningún muerto, ni lobo, ni vampiros, ni siquiera los brujos que en ese momento se encontraban en aquellas tierras.
— Que el gran Alpha y la familia de nuestra Luna salieran solo con heridas es comprensible, porque son antiguos y muy poderosos, pero que ninguno de nosotros muriera, eso no tiene explicación. — la anciana de la tribu no daba crédito a lo que veía, cada uno de los heridos ya se encontraban en perfectas condiciones, incluso los brujos, aquellos que habían acudido por una media alma...