AYSEL
Los rayos de luz que entran por la ventana molestan mis ojos, mi piel se calienta, se siente bien, pero no queda más remedio que abrirlos y enfrentar un nuevo día en este lugar, rodeada de lobos estúpidos, que me odian.
¡¿Pero... que mierda?! ¿Por qué estoy desnuda? Y...
— ¡MALDICION! — Grite con tanta furia que Anuk saltó de la cama, asustado y acto seguido me veo obligada a tapar mi rostro con las manos, mientras que trato de mantener la sábana que cubre mi cuerpo. ¡Él está desnudo!, completamente desnudo, y su pene, ¡oh por la Diosa no pienses en eso, no lo hagas él escucha lo...