— Mira mi rostro Marta, y recuerda este momento la próxima vez que quieras atentar contra mí, porque esta será la última vez que reciba un castigo por ti. — Aysel hablaba con una tranquilidad única, por su parte Anuk, Kalu y Kio solo podían oírla, tan tranquila y se veía parada tan firme, que por un momento creyeron que por tener una bruja dentro no sentía dolor, que había colocado algún hechizo para no sentir nada, no fue hasta que se contó el latigazo número veinte que Aysel se dio la vuelta, mostrando su rostro bañado en llanto y cubierto de dolor.
— Joder Anuk, mira lo que hiciste....