Salí con Kalu a mi lado, pero antes de abrir la puerta principal para enfrentar a la manada de Seúl, Vidar estaba a mi lado. Un vampiro a mi lado, genial.
— No te necesito. –Le digo dejando salir un gruñido.
— Tú vida y la de Aysel están unidas ahora, quieras o no te cuidaremos, somos una familia. —No tenía tiempo para discutir con él, abrí la puerta y salimos para encontrar al anciano Jilam su hijo Jacob y un grupo de 16 hombres.
— ¿Dónde está nuestro Alpha? — reclama molesto uno de los hombres.
— Muerto. — respondo con total frialdad.
— ¡Como te atreves! – grita...