Miré a mi alrededor y vi a muchas personas grabándonos con sus teléfonos.
Les dije: —Asegúrense de grabar bien, y luego publiquen todo en línea. Si no lo hacen, los demandaré por infringir mis derechos.—
Luego volví la vista hacia Régulo y Teófila, abrazados, y sonreí.
—Déjenme presentarles a estos dos. Este hombre es mi esposo, y esta mujer es su exnovia. Ella quedó viuda y fue a buscar a mi esposo. Régulo, usando mi nombre, le consiguió un trabajo, y pasan el día juntos.—
—Nosotros no tenemos nada.—
Me reí a carcajadas. —Si no tienen nada, ¿por qué trabajan juntos? ¿No podía ella encontrar trabajo por sí misma?—
La...