- ¿Vas a seguir en silencio o me vas a decir que es lo que te pasa? – me dice Daniela sentada desde el sillón frente a la computadora mientras me observa atenta. Desde que llegué del albergue dónde me acosté con ese hombre, Gastón, no había dicho una sola palabra.
- Lo ví. – me límite a decir, ella enseguida se percató a quien me estaba refiriendo.
- ¿Qué pasó? – Dijo con cautela al ver mi expresión frívola mientras se sentaba aun lado en mi cama. Yo la miré a los ojos y puedo jurar que sintió miedo. Miedo al ver lo vacía que estaba.
- Nada. –...