Desnúdate.
Ni bien ingresé a la habitación me enamore de las sabanas negras de seda con detalles en rojo. Las paredes eran de un tapizado color ladrillo y el suelo estaba alfombrado de un color mate. Hacía la derecha había un gran vidrio transparente, lo que deducí que de ese lado estaría la ducha.
Sin más, comencé a recorrer el lugar. Sinceramente no sabía que podían llegar a ser tan grandes estas habitaciones.
Cuando terminé de inspeccionar el sitio y voltee a ver a Diego, este de había sacado la campera de cuero que llevaba puesta y colgado en un perchero que había lejos de la cama.
Se encontraba encendiendo...