Estuve toda la noche pensando en lo que me dijo Franco y la única manera de decidir que me vaya, sería porque de verdad ya no habría nada que salvar entre Nacho y voy todavía siento que podemos recuperar nuestro amor.
Cuando el sol sale y sabiendo que es día de visitas, vuelvo a llamar e intentar que me pasen con él, sin embargo, una vez más no quiere atenderme.
Me enojo, no me parece justo que no me de la cara y además, que ni siquiera sea capaz de disculparse por haberme golpeado sin querer.
No lo dilato más, y cuando dan las la una del mediodía, me acerco...