— ¿Cómo conseguiste esa armadura? — Polifemo le pregunta a Evangeline, mientras que buscan al resto.
— Hermes y Atenea. — responde.
— Hace mucho tiempo que no veo a mis primos.
Al ver la actitud de Polifemo, Evangeline pudo deducir que era un poco especial, era parecida a la de un niño pequeño, pero su fuerza era descomunal, había subido a Eva sobre su hombro para evitar seguir los pequeños pasos de la humana. Ahora estaban buscando al resto del equipo, se seguro se encontraban escondidos ya que ellos no fueron perseguidos.
— ¡Chicos! — exclama Evangeline. Pero no tuvo respuesta.
— Tus amigos se escondieron muy bien.
—...