Las cosas en el cielo se colocaban cada vez peor, el serafín estaba luchando con Zeus para evitar su subida con Dios, al dios griego le parecía un digno oponente que no se daba por vencido rápidamente, más sin embargo ya le estaba cansando, con sus manos comienza a formar un rayo y lo tira justamente en una de las alas del Serafín. El ser celestial grito con fuerza y el dolor recorrió todo su luminoso cuerpo y también sentía como su poder se desvanecía poco a poco, pero no dejaría que Zeus llegase ileso.
Lentamente las alas que cubren sus rostros se van abriendo y una luz brillante y...