Poco después de mi partida, Pedro, frustrado, arrastró todo lo que había sobre la mesa al suelo, produciendo un estruendoso ruido de objetos rompiéndose.
Luego recibió una llamada y, sin tiempo para desahogar su enojo, salió apresuradamente de la casa.
Osuna lo llamó para decirle que de repente se sentía mal.
Pedro se dirigió rápidamente a su casa para llevarla al hospital.
El doctor dijo que no era nada grave.
Pero Pedro insistió, sujetando al médico y preguntando: —¿Por qué sigue sintiéndose mal?
El doctor, con paciencia, explicó: —La señorita Osuna podría estar experimentando malestares por el cambio de ambiente tras regresar del extranjero. Con unos días de reposo estará...