Habían pasado 60 días de aquella conversación que cambió la vida de todos.
Por un lado, Aby había logrado perdonar a Dante por haber querido que abortara y aunque le dolía en el alma haberle roto el corazón a Martin al decirle que le daría una oportunidad al padre de su hija, porque lo amaba, no se arrepentía de su decisión.
Él tampoco la juzgó, más bien le dijo que si las cosas no funcionaban como ella esperaba, él estaría esperándola con el corazón en las manos, listo para entregárselo. Aunque él muy en el fondo, sabía que Dante no es bueno para ella y que la haría sufrir. Como...