La situación, es cada vez más difícil.
Desde aquella mañana en la que Dante tocó por ultima vez a Aby, no han vuelto a hablar si quiera. De echo ese mismo día, cuando se retiró Martin, ambos empezaron a discutir a los gritos porque él le reclamaba sobre “su noviecito”, que no podía pisar su establecimiento y mucho menos para buscar pelea con él.
Dante no quería admitir que desde que supo que otro hombre se haría cargo de su hijo, los celos lo nublaron por completo. Es que él es muy territorial con sus pertenencias y eso mismo es Aby y su bebé. Suyo, de su propiedad sin importar...